GRIMMSTINE "Grimmstine"




GRIMMSTINE “Grimmstine” – Independiente – 2008

              Para quienes aún recuerden con nostalgia aquel mítico vocalista británico Steve Grimmet, quien en los ochentas y a comienzos de los noventas fuera grito y plata con la serie de bandas en que participó, tales como Grim Reaper, Onslaught y más tarde con Lionsheart tal vez se sentirán curiosos de ver como ha despertado en plena forma este tremendo frontman inglés, quien el 2007 también se aventuró con su banda personal de corte más hard rockera, pero ahora uniendo fuerzas con el técnico guitarrista norteamericano Steve Stine junto a la base melódica de la banda Sons of Poseidon (quienes el 2001 editaron su único y poderosísimo trabajo titulado “Live by the sword”) el bajista Hat y el batero Dave Johnson, dando origen a si a una banda sensacional, que tiene la particularidad de mezclar de modo brutal lo mejor del heavy clásico y moderno, con una onda y una energía que solo los que saben logran realizar de tan impecable manera. 

              Me imagino que la mayoría podría pensar que después de tantos años de estar fuera del negocio discográfico quizás Grimmet no está en su mejor forma, pero la verdad que tras escuchar este álbum la opinión que podemos dar es totalmente opuesta, pues todo su potencia vocal se deja oír de manera pletórica, lanzando en ciertos pasajes unos agudos como en sus mejores tiempo con Grim Reaper que te pondrán los pelos de punta.

                Para comenzar el álbum abre los fuegos con un breve instrumental a modo de intro titulado “Memory”, el cual se sucede rápidamente para dar paso a ese monstruoso y grueso sonido de guitarras que contiene el opener “911”, un corte que además de la demoledora base de riffs en el fondo, le entrega el protagonismo a un inspirado Grimmet que sale a darle con todo desde la partida, con un siempre efectivo Dave Johnson tras los parches (traten de conseguir el mencionado álbum de Sons of Poseidon para comprenderlo más cabalmente). Ni que hablar de las rápidos solos de Steve Stine, que de verdad a resultado ser todo un hallazgo.

            “Supernatural” tiene un toque más hardrockero, con cierta distorsión en guitarras, en un medio tiempo más tirado hacia el pasado de Grimmet con Lionsheart, con coros sensacionales y altisonantes. Por su parte “Got Nothing but time” adquiere un halo misterioso con esa entrada de bajo de Hat, hasta que arremete la guitarra de Stine una vez más en otro mid tempo lleno de power con ciertos quiebres progresivos, en onda Masterplan. Sin embargo, uno de los hitlights para este álbum lo es ese veloz y asesino “To catch a Killer”, con intrincadas guitarras y solos por parte de Stine y un Grimmet por su parte aportando el enfoque mucho más agresivo a este corte, que perfectamente podría haber entrado en ese clásico de 1990 “In Search of Sanity” de los resucitados hace un par de años Onslaught, por esa entrega más thrashera que despide su vibra.

               Punto aparte para este debut lo constituyen las buenas baladas de que hace gala. La primera de ellas en la sexta posición con “You’ll never know”, muy inspirada, hecha en este nuevo milenio, pero suena como a cualquiera de sus pares pero de los ochentas, guitarras melancólicas a lo Dokken (onda “Alone again”) con ese feeling que Grimmet impregna a todo lo que interpreta que lo hace reconocible al instante. “You give me love” tiene esa misma onda, algo más románticona que la anterior, nuevamente robándose la película Grimmet y Stine con sus inspiradas cuerdas (si a esta altura no se han fijado como se forjó el nombre de la banda es porque no han visto con atención, je,je). “Till they take my wings” es del mismo tipo, algo más a capella que las anteriores en su partida, y por otra parte con un riff más hard luego de la partida, pero no menos sentimental que las anteriores.

          Pero volviendo al material más heavy y brutal, también destaquemos a “It’s over”, muy proggie, intrincada en su partida, con las cuerdas de Stine tomando fuerza con cada segundo, y desencadenando un tema veloz y muy heavy y macizo. “Prisoner” es un tema arrastrado y heavy, con cierta influencia en guitarras del sempiterno colaborador de Ozzy, mr. Zakk Wylde, de ahí ese olorcillo a Black Label Society que despide este tema. “Straight as an arrow” descoloca con esos teclados iniciales, ciertamente algo comerciales a mi gusto, y que nos ponen frente a un tema no menos progresivo y heavy, lo que resume buena parte de las tendencias de esta nueva banda.

           Se me hace difícil pensar como con tamaña producción y nivel musical de quienes grabaron este disco no lo hayan editado con una buena disquera detrás, más aún si el vocalista no es ningún perfecto desconocido en estas lides si no que nada menos que el gran Steve Grimmet. De seguro que pronto estarán con el sello que los promueva y los apoye correctamente. Por lo pronto para quienes deseen conocerles y hacerse de una copia de este trabajo lo pueden hacer contactándolos a través de su sitio web www.myspace.com/grimmstine aunque también directamente a través de la tienda on line http://www.cdbaby.com/ . Un gustazo haber descubierto este nuevo hibrido musical, sobre todo recomendado para fans de Grimmet y su legado, aunque también si te gustan bandas como Masterplan, Ozzy Osbourne y el buen metal en general.

NOTA: 9 / 10
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