JACKAL "IV"



JACKAL “IV” Pure Steel Records – 2009

Que se puede decir de una banda como esta que al tenor de su biografía fue grito y plata entre fines de los ochentas y comienzos de los noventas. Tres discos editados antes de este “fulgurante” regreso, como lo fueron “Rise” en 1990, “Vague Visions” del 93 y “A safe look in mirrors” en el 94, con solo su vocalista como miembro original de la banda. Un carrera brillante en su partida con una fuerte base de fans en la tierra del Sol Naciente (que facilidad de engrupir a estos orientales tienen ciertas bandas o no??), retornan con este disco que bien podrían haber tardado algo más en lanzarlo a objeto de agregarle ciertas mejoras.

Sin mucho preámbulo, en esta ocasión prefiriría ir directo al grano. “IV” comienza con un tema que podrá a sonar a un clásico de toda la vida (sobre todo si les escuchaste en sus orígenes por allá en los ochentas), con unas guitarras lo suficientemente poderosas para reencantar a los viejos fans como también atraer la atención de los más jóvenes que gusten del heavy clásico. La voz de Brian Rich está completamente en forma y aún da mucho de sí, muy fiero y melódico al mismo tiempo, lo que queda plenamente demostrado en el potente inicio con “In to the Core”, un uptempo de fabulosa pegada, con ciertos aires true metal, muy bien hechito por cierto.

Mucho más hard rockero suenan en “Innocence”, un medio tiempo no muy feliz sino hasta llegar a la sección de los solos en donde el trabajo de Benny Petersen (con paso por bandas tales como Mercyful Fate, Evil y Pretty Maids en su natal Dinamarca) simplemente suena excepcional, y como no iba a serlo en todo caso con un curriculum tan amplio en el especto heavy de su país. No muy conocido, pero con un talento guitarrero que sacará chispas a lo largo de toda la producción.

“Angels” es una balada algo insulsa a mitad del disco, sin mucho que pued decirse de ella sino que me ha resultado un mero relleno sin gusto a nada. No asi el heavy y asesino “Disciple of the Night”, corte en una línea típicamente heavy power metalera, con algo más de sentimiento true que el común de las bandas del género, en plan Grave Digger o unos primeros Running Wild, con un trabajo más sobrio de parte de Brian en las voces, y nuevamente un solo central ejecutado con mucha malevolencia técnica por parte de Petersen, aunque todo lo anterior se tiende a diluír hacia la mitad de este extenso corte, incorporando una sección de ritmo demasiado cargado hacia el medio tiempo hasta casi llegar como balada al final. Muy extraño tema, hay que decirlo. En cambio, su sucesor “No lifeguard on duty” agarra tonalidades más épicas, con una extensa intro, y un riff central a medio tiempo, pero de mucha garra y coraje, triunfando el metal al fin y al cabo.

El disco en definitiva se cierra con otros cortes más melódicos, orientados más hacia las sonoridades hard rockeras que otra cosa. Ahí está el calmo y baladesco “When the Heart is strong”, llamativa por la dramática interpretación de Brian, aunque no tan efectiva como podría esperarse en términos de resultado, al igual que otra balada que encontraremos en la forma de “No One”, de lo más prescindible del disco. Más en plan Dokken, dado sus intensas guitarras, es el genial “Endgame”, me parece uno de los verdaderos hitlights del disco y que levanta en algo la calidad general del mismo. Cierran con “Hunter”, otro up tempo más rockero, que pone fin a un disco de regreso para unos Jackal que tuvieron su minuto de gloria hace casi dos décadas atrás. Quizás tengamos que esperar un nuevo disco para que el impacto que logren pueda ser mayor que con este disco. Algo tienen pero definitivamente no logran convencer del todo a través de este “IV”. Conoce más sobre Jackal a través del sitio de su sitio http://www.puresteel-records.com/ . Nada más que decir. Cambio y fuera.


NOTA: 5.5 / 10
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