RED ORCHID “Blood Vessels & Marshmallows”

RED ORCHID “Blood Vessels & Marshmallows” – Independiente – 2011


De aquellas bandas que te pueden transmitir las más diversas sensaciones musicales, ya sea por la amplitud de sus influencias o por la manera en como estas se combinan al interior de cada uno de los tracks, el asunto es que ya con este segundo álbum de Red Orchid, comandado exclusivamente por su multifácetico instrumentalista Sanmeet Sidhu (guitarrista, teclados, piano, arreglos electrónico además de vocalista) más el batero Tom Dupree, consiguen cosas que desde el mundo independiente la mayoría de las veces a más de alguno le haría tirar la esponja como se dice por estos lados. Y esto porque no obstante estar haciendo una música realmente BUENA, así con mayúsculas, con un tipo de rock metal progresivo y muy experimental de gran bagaje técnico y lleno de tesituras sumamente exquisitas.

Ya lo decíamos en el anterior comentario 2009 para su debut “Sky is Falling” que a estos chicos les faltaba tan solo el contrato para llegar a las grandes ligas y la verdad que la pasta está ahí a la espera de que algún sello se ilumine y no los deje escapar así tan fácil. En tiempos en que se echa algo en falta algo de buenas ideas y esperanzas por un mejor desarrollo de la música en general, el que aparezcan bandas como Red Orchid sí que te hace suspirar de alivio. Aquí tenemos material que se enraíza en el sonido del prog setentero de bandas como King Crimson y Pink Floyd, pasando por elementos más actuales a lo Dream Theater e incorporando las nuevas tendencias del llamado “post rock”. Por ejemplo, en esa acústica pinfloydiana “Bitter hands” todo inicia con un aires en realidad envolventes que poco a poco se van a atreviendo hacia el final a añadir unos cuantos toques metaleros siempre siguiendo esa línea más ligada a los sonidos post. Todo sigue en esa misma fórmula, esta vez con un arranque soberbio, atmósferico y mucho más dado a la experimentación más propia del prog setentero, incluso con ciertos aires a lo Genesis que simplemente te deja babeando. Su marcado influjo por por los Pink Floyd de la grandiosa era Roger Waters se sigue haciendo poderosa y marcando tendencias, más aún en ese calmo y soñador corte “Drown with me”, una balada maravillosa capaz de transportarte a las más remotas esferas siderales. También esa extensa instrumental y ambiental “Flabbergast Butterfly” que luego añade esa voz tan a lo Roger Water por parte de Sanmeet Sidhu es una de esas piezas que sin lugar a dudas tienes que escuchar con atención, sobretodo a la hora en que la distorsión forma parte del despliegue técnico del que hace gala Sidhu. Pura sicodelia puesta al servicio de este discazo.

Para redondear las ideas generales concluyamos que se trata de un gran disco proveniente de los suburbios del rock progresivo americano, siguiendo en una estela marcada por su precesor trabajo y que ahora mantiene un equilibrio que resalta por la introducción a un universo mucho más experimental y un alto contenido estético que se hace necesario revisar con más de una audición para llegar a comprenderlo a cabalidad. Simplemente hay que dejarse llevar al escuchar temas como el mismo “Blood Vessels & Marshmallows”, el bellísimo “Silent Train” o ese evocador final con “Let Go, Jenni”. Más información para los curiosos en http://www.facebook.com/pages/Red-Orchid/204881874778  y también en http://www.redorchidbloom.com/  .

NOTA: 9 / 10
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