KAMELOT “Haven”


KAMELOT  “Haven” – Napalm Records – 2015

Dificil tarea a la que nos hemos avocado en esta ocasión, no tanto por la trayectoria de la banda que nos ocupa sino que el intento de buscar las palabras adecuadas que puedan dar una impresión cabal de lo que nos ha quedado con la escucha de esta nueva obra de los norteamericanos de Kamelot. Partir diciendo con toda seguridad que se trata de todo un discazo de principio a fin, que el vocalista sueco Tommy Karevik en nada hace extrañar al no menos emblemático Roy Khan (algo que muchos pensaron como imposible en cierto momento) y que la música sigue siendo tan grandilocuente y exquisita de degustar que difícilmente uno podría tentarse siquiera a pasar por alto una pista de este “Haven” sin querer escuchar la que sigue y la siguiente, y así. Los niveles de producción de los norteamericanos sigue siendo fantástica, y ese cariz gótico y melancólico que siempre ha tenido su power metal no deja de marcar presencia en este nuevo trabajo, que como novedad ve incorporado un elemento más moderno en el enfoque de sus melodías pero sin olvidarse de sus clásicas rítmicas, algo en lo cual supongo Thomas Youngblood se ha mostrado intransable, al igual que el resto de los muchachos (Casey Grillo en batería, Oliver Palotai en teclados, Sean Tibbetts al bajo y el nombrado Karevik en vocales).

“Fallen Star” ha sido elegida como el track de apertura y con toda seguridad podemos decir que se trata de todo  un temazo, con la introducción de Tommy casi a modo de un oscuro recitado el cual da paso a unos pasajes sinfónicos que terminan rompiendo en unas rítmicas a medio tiempo, muy machacantes eso sí, con una ambientación dramática y épica de fondo que se refuerzan gracias a la vocalización de Karevik, muy acertada a la hora de ir dando vida a cada una de las líneas melódicas de este tema. El coro es mucho más power metalero al uso, y he aquí el primer detalle en cuanto al trabajo de Tommy: si no es porque uno ya sabe que no es Roy Khan, casi ni notarías que se trata de otro vocalista, los timbres son muy similares, el modo de conducir la melodía casi idéntico, un deje algo más grave en las facciones del sueco como punto de distinción ya que hasta en el look es casi el mismo con el cual todos recordamos al noruego de trabajos como “Poetry for the Poisoned”.

El segundo track “Insomnia” es un uptempo bastante ganchero con unas guitarras mucho más bajas en afinación y un coro definitivamente más rockero con bases sinfónicas con una sección central en donde alcanzan ribetes de power metal más tradicional con un duelo de solos entre Youngblood y Palotai de gran nivel. En “Citizen Zero” exploran más a fondo esa faceta mucho más gótica si se puede catalogar así, en la cual todos los elementos confluyen en ese sentido: la voz casi agónica de Kaverik que poco a poco va subiendo de volumen e intensidad, unas cuerdas acústicas de siniestra performance que enseguida sueltan unos riffs a medio tiempo con aires progresivos y más cenagosos que recién hacia los coros nos entregan algo mucho más accesible, pero que a lo largo de todo el desarrollo del tema van mostrando diversos pasajes e intensidades (coro orquestado incluido) que convierten este track en una de esas piezas habituales de Kamelot, compleja en sus inicios pero que va ganando el interés con las audiciones sucesivas.

Hasta acá muchos dirán que echan de menos algo más de ese power metal convencional y marcado por el doble bombo, pero si querían ver a Casey Grillo con algo más de intensidad tras los parches, entonces peguen oreja a “Veil of Elysium”, tema con una entrada rauda, al más puro estilo “The Fourth Legacy” o de “Forever” que de seguro será pieza fija en sus conciertos, infalible para levantar cualquier audiencia. Con “Under Grey Skies” tenemos una correcta balada con secciones acústicas y la participación de la bella voz de Charlotte Wessels (de los góticos holandeses de Delain) quien se marca un dueto de proporciones con la también emotiva voz de Tommy Karevik, quien en este tipo de tesituras luce como todo un maestro. Enseguida, luego hace su aparición un tema llamado “Therapy”, con un enfoque muchísimo más gótico, que perfectamente podría calzar en el catálogo de bandas como To Die For, sobre todo por la oscura melodía inicial, la cual luego va adquiriendo un cariz más cercano al power progresivo, también oscuro por cierto, de bandas como Evergrey.

Un pequeño brief significa el intro “Ecclesia” que luego sirve de antesala para preparar la entrada de “End of Innocence”, un medio tiempo de ribetes progresivos con coros y orquesta que van dando una atmosfera sublime a un entramado de riffs que luego mantiene una senda bastante similar en “Beautiful Apocalypse”, aunque este incorpora algunas bases sampleadas que le dan un tono incluso más rockero y taquilla que de todos modos contempla un solo central de gran despliegue técnico por parte de Thomas Youngblood. ¿ Un poco más de power metal furibundo y veloz?, Bueno, porque no, gracias. Ahí tenemos un corte a medias entre el power y lo progresivo como es “Liar, Liar (Wasteland Monarchy)” con gran interpretación de Tommy y unos pomposos coros que alcanzan un grado de majestuosidad sublime gracias a los arreglos orquestales, sin dejar por supuesto de lado el contundente baqueteo y doble bombo de Grillo que saca a relucir sus mejores técnicas en este tema.

Casi en la última parte del disco tenemos una balada a piano, nuevamente con un acento gótico y dramático que es conducido magistralmente por Karevik realizando un trabajo fenomenal, creo que dentro de las baladas que le he escuchado a Kamelot en todos estos años debe ser esta por lejos una de sus mejores composiciones de este estilo, combinando pasajes sinfónicos, piano y la voz de Tommy para llegar a un resultado que conmueve hasta la médula, muy dramático y épico. “Revolution” es la penúltima pieza, y que tema se han despachado por favorrrrr…. Una melodía inquietante con teclados y una batería marcial con unos amenazantes riffs de fondo, la voz lacerante de Karevik confirmándolo todo: una pista mucho más endurecida con unas guitarras que se entrecortan, pero que marcan con una melodía de lo más ganchera y oscura, con la aparición de unas voces death metal (a cargo de la frontman canadiense Alissa White-Gluz de Arch Enemy) que crean el contrapunto perfecto a la tensional atmósfera creada. El track final es “Haven”, que no es más que una especie de outro instrumental con todo el aparaje cinemático que habitualmente Kamelot emplea para dotar de mayor dinamismo y continuidad a sus producciones. Todo un álbum que a fin de cuentas vuelve a sorprender por la calidad plasmada en cada una de sus composiciones, por la habilidad de estos tipos de renovar su sonido disco tras disco, de incorporar siempre elementos que vuelvan atractivos sus discos y en que no obstante tratar con una banda de power metal, nos dejan más que claro que están lejos de querer encasillarse simplemente en esa etiqueta y que su carrera compositiva aún no toca techo. Kamelot para rato señores y que mejor prueba de ello es este insigne “Haven”. Más detalles e info en http://www.kamelot.com/ y en https://www.facebook.com/kamelotofficial .


NOTA: 9.5 / 10

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