SEBASTIEN “Dark Chambers of Déja Vu”


SEBASTIEN  “Dark Chambers of Déja Vu” – Pride & Joy Music – 2015
Hay bandas que en el historial del metal han contribuido a patentar el sonido dentro de un determinado estilo. Iron Maiden y Judas Priest por ejemplo, para el heavy clásico son y serán por siempre la piedra angular definitiva; Helloween y Stratovarius para el power metal melódico similar caso; The Gathering y Nightwish en cuanto a metal melódico con voces femeninas hicieron lo propio; At The Gates e In Flames para el death metal técnico; y particularmente en relación a la banda que hoy focalizaremos nuestra atención, Masterplan. Estos alemanes desde su aparición a comienzos de la década pasada sirvieron de base para un sub-estilo que termino por ser el caldo de cultivo en donde se mezclaban ingredientes tomados del heavy, del power, del hard rock y el progresivo, formando una amalgama de metal melódico de la cual más tarde se colgarían otra seguidilla de agrupaciones. Thunderstone, Manigance desde Francia, Ride The Sky, Beautiful Sin, Saratoga, Edguy, y un largo etcétera, todas ellas en una u otra forma recibieron influjo de estos alemanes con resultados dispares según los gustos de cada uno, pero innegable después de todo. Estos checos de Sebastien son ejemplo palpable de ello. Vuelven a la carga después de seis años de su debut Tears of White Roses. Una vez más con la figura excelsa de Roland Grapow como productor; un puñado de músicos invitados de primer nivel como Tony Martin (Black Sabbath), Zak Stevens (Circle II Circle, Savatage), el mismo Roland en guitarras y la vocalista hispana Aylin Gimenez (Sirenia), así que ya con eso, a modo de tráiler cinematográfico, que mejor cartel para intentar cautivar de nuevo tanto a sus primeros como a sus nuevos fans.
Hay que partir diciendo que en relación a su anterior aventura, se ha reducido la cantidad de vocalistas estelares (anteriormente tuvieron como partícipes a figuras de la talla de Fabio Lione, Mike DiMeo, Doogie White, Amanda Somerville y Apollo Papathanasio) por lo que a primeras luces podría tergiversarse la visión de este álbum. No es que esperara una continuación de su anterior placa, ni tampoco que dieran el golpe a la cátedra intentando reinventar su estilo o cambiando toda su anterior fisonomía. Lo único que me ha enganchado de inmediato con este trabajo es su música. Temas en general bastante directos, pletóricos en cuanto al gancho melódico que ofrecen las guitarras comandadas por Andy Mons, la potente batería de Lucas R., los ambientales teclados de Pavel Dvorak así como ese recio y grave registro vocal a cargo de George Rain.
En el caso de George no me imaginaba que pretendiera sonar igual a Jorn para mantener el espíritu “masterplan-esco” dando vueltas por ahí en sus canciones. Mejor es que intentara rasgarse con sus propias uñas como dice el dicho popular, y con eso tanto él como la banda ha ganado enteros para apartarse del sonido de su banda matriz que tanta huella dejara en el sonido de su debut. Algo queda aún de eso en lo que se oye en este nuevo trabajo, pero tampoco se reduce a seguir el credo a pie juntillas. Hay que celebrar que Sebastien es una banda con músicos inteligentes que buscan explorar fórmulas distintas, incorporando algunas vocales guturales, melodías algo más directas con coros igualmente efectivos que no pasan inadvertidas.
Un puñetazo bien dirigido resulta ser el arranque “Stranger at the Door”, un corte de guitarras contagiosas y enganchadores al más puro estilo de su banda matriz, bien puesto al inicio del disco, que a modo de hit radial me imagino les debiera reportar buenos réditos, aun cuando hacia la segunda mitad del tema aparecen unas vocales guturales que crean un contrapunto inédito para este tipo de aventuras musicales. Punto a favor para los checos desde la entrada que enseguida se despachan un tema de tintes más folklóricos con esa melodía inicial más propia de bandas como Blind Guardian aunque hacia el estribillo dan un leve giro hacia una vertiente más hard heavy ganadora por donde se le oiga y que además contempla un solo de buena pegada por parte de Andy Mons. En este punto destaca también la voz de  George Rain con su registro recio que sin necesidad de recurrir a las habituales subidas tonales, realiza lo suyo con una prestancia y aplomo que dejan una huella clara en relación al estilo instrumental que decanta la banda.
“Crucifixion of the Heart” es en cambio un uptempo más propio de géneros como el AOR en donde la melodía vocal y coros son de lo mejor que he escuchado en mucho tiempo en este tipo de trabajos: elegante y pegadiza a más no poder con un aire ochentero a lo Bon Jovi o Stryper de gran nivel. “Lamb of God” ni por asomo tiene algo que ver con la banda metalcoreta gringa, se trata más bien de una bonita balada con inicio semi acústico que luego se desarrolla a través de unas guitarras a medio gas en un plano más oscuro si se quiere, con un Rain mucho más comedido incluso recordando a Ronnie James Dio en sus subidas.  La raíz progresiva de la cual también saben echar mano asoma con lucidez en canciones como “The Walls of Lyman-Alpha”, combinando con ideas más propias del power metal y un Rain que aporta la cuota de emoción necesaria dosificando en los momentos precisos con su particular vozarrón.
El disco a esta altura se percibe bastante generoso. Quince composiciones nada despreciables sin mayores rellenos ni fisuras, cuando lo usual es el típico álbum con diez cortes y uno que otro bonus para ediciones especiales. En este caso lo de Sebastien alterna distintas melodías, temas bien metalizados con otros más elaborados haciendo uso de todo su bagaje e influencias; rapidez vs medios tiempos; agresividad y luego sensibilidad; rock y metal del bueno se dan la mano estrechamente en este CD. Todo lo dicho son elementos clave que a mi juicio esta agrupación maneja con habilidad. Dentro de sus hits potenciales podemos también mencionar “Frozen Nightingales” que con sus notas de teclado iniciales dan paso a un riff entrecortado de mucho gancho y actitud (pienso en algo tipo Crimson Rider de Masterplan por poner un ejemplo) con George Rain mucho más aguerrido desde el micrófono. “Sleep in the Glass” es también un uptempo bastante armónico con un exquisito solo inicial que vuelve aparecer en estribillos y en la sección final, manteniendo un constante acompañamiento de teclados en la base. No dejar de mencionar la excelsa “Man in the Maze” con una atmósfera tipo AOR y heavy que bien recuerda lo hecho en sus primeros discos por el gran proyecto de Russell Allen y Jorn Lande, y por supuesto la poderosa y veloz “The House of Medusa” que debe estar entre lo más power metalero que esta banda ha compuesto jamás. Muy bien hecho muchachos ¡¡¡ Creo que por trabajos de esta naturaleza es vale la pena seguir siguiendo la huella a este tipo de lanzamientos. No todo lo bueno llega de Nuclear Blast o Frontiers por estos días. Más info y detalles en http://www.sebastienofficial.com/ y en https://www.facebook.com/pages/SEBASTIEN/95599649484 .
NOTA: 9 / 10


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