CRONICA EN VIVO "THE METAL TOUR" - 16/01/2016: Abstract Symphony + Caterina Nix + Delta + Resilience

CRONICA EN VIVO "THE METAL TOUR" - 16/01/2016: Abstract Symphony + Caterina Nix + Delta + Resilience

Hace tiempo que esperaba la oportunidad de ver un buen cartel de bandas de heavy y power metal por estos lados. Un buen ejercicio auditivo y visual que siempre se agradecerá más aún cuando el nivel de las bandas comprometidas daba para mantener la ilusión en alto. El lugar escogido para esta velada bautizada como The Metal Tour fue el Ele Bar que desde hace bastante tiempo viene siendo el lugar habitual de encuentro para este tipo de eventos en donde el buen metal se convierte en absoluto protagonista, y en la mayoría de los casos, solo a través de lo que bandas de la región y del país son capaces de mostrar. Si bien Inicialmente todo estaba programado para eso de las 22:30, algunos detalles en la organización y los infaltables ajustes de sonido provocó un retraso de casi una hora. El público poco a poco comenzó a ocupar las distintas mesas en los dos pisos de ese local, bastante acogedor y que permite una relación de estrecha cercanía entre público y bandas.

ABSTRACT SYMPHONY: los primeros en salir a la escena fueron los oriundos del puerto de San Antonio. Comenzaremos diciendo que si bien el sonido bajo mi punto de vista jugó alguna que otra mala pasada a varios de los músicos de las bandas asistentes (al menos bajo mi percepción creo que la acústica del recinto no es de las mejores o podría ser trabajada de mejor manera), eso no fue obstáculo para que Abstract Symphony lograra hacer de las suyas en los algo más de cuarenta minutos en los que repasaron buena parte de lo que han venido mostrando desde que allá por el 2008 editaran su demo “Infinite Desire”. A pesar del retraso en el inicio, la puesta en escena de esta banda debo decir me sorprendió gratamente, creo que el estilo neoclásico les sienta muy bien y es ejecutado con gran clase por su guitarrista Esteban Hulloa, que por largos momentos hace recordar a los grandes héroes que existen en el género en plan Yngwie Malmsteen o Michael Romeo con su vistosa técnica y virtuosismo.


Una formación que dentro del metal me parece es una de las pocas que contempla la presencia de padre e hijo – “los Esteban Hulloa” – en la función de guitarristas (no olvidemos a Panzer, cierto?), lo cual les permite compenetrarse fecundamente para decantar en composiciones muy digeribles y de rápida transición. Dentro de los puntos altos estuvieron cortes propios como “Dreams” y “Master of Sorrow”, y también las geniales versiones realizadas para Yngwie Malmsteen con “Rising Force” y “As above, so below” de los discos “Odyssey” y “Rising Force” respectivamente, en donde Hulloa padre sacó a relucir toda su exquisita técnica con sendos solos que brillaron a gran altura. 


Resultaba notorio a esa altura que la música de Abstract Symphony contempla el uso de teclados que en este caso venían grabados, por lo que echamos algo de menos la presencia de alguien que asumiera esas funciones. La voz de Marcelo Carvajal se dejó oír con prestancia y nitidez sin mayores fisuras en su desempeño y en general la actuación de la banda tuvo una recepción adecuada para un público que si bien no repleto la capacidad del local, sí mostró un fuerte respeto y apoyó a los de San Antonio durante toda su actuación entendiendo que la lealtad con la movida nacional es irrestricto en este tipo de eventos. Ojo que esta banda hace rato viene anunciando la salida de su debut “Out of the Ashes into the Light” lo cual es muy probable que se logre materializar en el transcurso de este 2016 (esperemos así sea).

CATERINA NIX: Me parece que junto a Delta, la figura de Caterina Nix era uno de los platos principales que muchos llegaron a ver, supongo por la difusión algo más potente de su trabajo debut así como el apoyo más mediático que han venido recibiendo tanto del público nacional como de varios medios especializados capitalinos y extranjeros. El show de Caterina y su banda proyecto Chaos Magic, era algo absolutamente necesario de atestiguar en vivo, tanto por la calidad de su interpretación así como por la música que compuso para ella el eximio ex Stratovarius, Timo Tolkki. Creo que la actuación de Chaos Magic a pesar de lo breve – apenas siete canciones habiendo iniciado a eso de las 1:15 – demostró rápidamente que su material se adapta con facilidad a distintos públicos, amantes del heavy, del gótico y del hard rock, porque no, ya que cualquier fanático de la música dura podrá encontrar algo con lo cual la música de Nix les puede atrapar.


El setlist estuvo compuesto tanto de temas incluidos en “Chaos Magic” como también por composiciones elaboradas por la propia Nix. Básicamente se trató de los mismos cortes que han venido ejecutando en anteriores presentaciones como por ejemplo la apertura que hicieran el año pasado para los españoles de Saratoga. “I’m Alive” fue el tema escogido para abrir el show, una partida algo incómoda según logré percibir, merced a un sonido algo saturado en guitarras que poco o nada permitió apreciar la voz de Catherine, quien en todo momento trató de mantener una performance llamativa en base a carisma y sensualidad, al margen que en lo vocal faltara talvez esa ayuda que desde la mesa de sonido no llegó oportunamente en esta primera parte. 

“One Drop of Blood” le siguió y acá poco a poco empezaron a mejorar detalles en el retorno que permitieron un mayor lucimiento de la guapa vocalista nacional. Lo positivo es que la audiencia comprendió lo sucedido y “prestó ropa” en base a un sólido aplauso y vitoreos para la banda (sin contar los constantes silbidos y piropos que no pararon de caer durante toda su actuación como era de esperar). “The Point of no return” era uno de los cortes que más esperaba oír, talvez por el simple hecho que dentro de todo lo que Chaos Magic ofrece en su debut discográfico sea el único tema que medianamente recuerda lo hecho por Tolkki con Stratovarius en base a melodías rápidas y potentes, con un coro sinuoso en el cual Nix realizara una correcta ejecución. Un ligero toque de nostalgia para avanzar en esta larga jornada nocturna.


La presentación contó además con un par de temas propios compuestos por la propia Caterina como fueron “You Will Breathe Again” y “Throw me to the Wolves”. Este último permite escuchar una vertiente más agresiva en su estilo que hace presagiar un futuro interesante para el proyecto de seguir explorando en este tipo de texturas. Con todo, el metal melódico y oscuro que apareció en piezas como “Seraphim” y “Too Late” también aportó con lo suyo en una actuación que fue de menos a más, no por lo que vimos sobre el escenario ya que tanto Caterina como sus músicos se plantaron correctamente de principio a fin, sino por el deficiente sonido que tuvimos en al menos los dos primeros cortes pero que logró recuperarse. Actuación breve con apenas treinta minutos, pero que los asistentes recibieron con entusiasmo.

DELTA: antes de pasar a la siguiente banda, no puedo pasar por alto el comentar el hecho de haber visto como el montaje del show lograba mantener ese espíritu de las antiguas tocatas metaleras en donde los propios músicos de todas las bandas iban contribuyendo con el cambio de equipos, los últimos ajustes de sonido y de los instrumentos. Algo que en lo personal me parece siempre digno de destacar, considerando toda la autogestión que había detrás de The Metal Tour y el buen ambiente de camaradería que existía entre todos los músicos. Así las cosas, llegaba el turno de Delta, quienes a las 2 de la madrugada arrancaron su actuación, con la novedad de mostrar a su nuevo vocalista Rodrigo Varela proveniente de la banda Husar, y por supuesto con la figura de su talentoso guitarrista Benjamin Lechuga, quien a esta altura se erige como uno de los mejores shredders criollos por lejos.


En general ¿que podemos decir de Delta que ya no se haya leído o visto en anteriores ocasiones? Pues no mucho, solo decir que lo visto este pasado sábado fue el gran punto alto de la jornada: sonido impecable, derroche de virtuosismo, mucho groove, repaso por prácticamente toda su discografía (solo faltó algo de su debut “Apollyon Is Free”) y una entrega que en casi una hora prendió al instante con el público presente y en donde cada uno de los muchachos se prodigó en rendir al máximo desde sus posiciones, destacando en los teclados a Nicolás Quinteros, la poderosa batería de Guillermo Pereira (quien reemplazara esa noche a Andrés Rojas), la siempre endiablada guitarra de Lechuga y la expresiva y dramática voz de Varela. La comunicación con el respetable en todo momento fue bastante fluida, y como decíamos, el sonido fue una máquina – con los detalles de la acústica ya mencionados, pero que por acá al menos pasaron a segundo plano – dejándonos en temas como “Black & Cold”, “Crashbreaker” o los más recientes “New Philosophy” o el final “Darkened Skies” como momentos de esplendor para una banda que a esta altura es una de las propuestas más sólidas y exportables de nuestro país (no lo sabrán los españoles, en cuyas tierras ya han tenido oportunidad de debutar). Bien por Delta y bien por el show de esa noche, que conforme pasó el tiempo fue ganando en emoción y prendiendo a la reducida audiencia de esa noche.



RESILIENCE: Sería cerca a las 3:30 AM cuando ya se ultimaban los detalles para la puesta en acción de la última banda. Lamentablemente pareciera que o fue muy tarde su salida o que el grueso de los asistentes iban por las otras bandas, el caso es que la aparición de Resilience apenas si obtuvo una presencia de no más de 20 o 25 personas agolpadas en los dos pisos del recinto. El conjunto multiregional comandado por los experimentados Marcelo Oyanedel (ex Cathalepsy, Acrosstorm, Velattore) y Elías Martínez (ex Ethernia y Velattore) – bajo y teclados respectivamente -  irrumpió en escena con toda la energía dispuesta para repasar temas extraídos tanto de su debut del 2014 “Lo que el fuego se llevó” y su reciente EP “Derrumbando los muros del silencio”.



Una vez instalados sobre el escenario, el show de Resilience una vez más se vio algo opacado por saturaciones en el sonido. Por lo menos los dos primeros cortes “Libertad en mi piel” y “La Puerta Interior” tuvieron esa falencia, que llevaron al vocalista Nasson a sobre exigir su ya de por si potente registro. La puesta en escena de la banda me pareció sumamente adecuada, muy enérgica y vibrante, con mucho movimiento y un gran derroche técnico de los músicos. Se notó el entusiasmo del grupo sobre las tablas del Ele Bar aunque de ello hayamos sido testigo solo un reducido puñado de personas. Aun así, la banda mantuvo su profesionalismo hasta el final y el sonido fue progresivamente avanzando, con el desfile de temas como “Los últimos versos” o “El Fin del Olvido”, que cualquier seguidor del sonido moderno de bandas como Nocturnal Rites o Bloodbound podría apreciar por su inagotable calidad o el bien logrado cover de Masterplan “Spirit Never Die” con un Nasson desplegando sus cuerdas al máximo.


 Al igual que Caterine Nix y en honor al tiempo, lo de Resilience fue breve y directo, poco más de treinta minutos que permitieron a los presentes atestiguar toda la dinamita que estos power metaleros chilenos tienen para entregar. Por cierto que el momento más emotivo fue ese enorme versión realizada para el clásico de Ronnie James Dio “Rainbow in the Dark" del mítico disco de 1983 "Holy Diver" que permitió la entonación memorable de Nasson acompañado por las voces de Catherine Nix y Rodrigo Varela de Delta (me parece que a esa altura los chicos de Abstract Symphony ya se habían retirado) en una composición de un gancho y un ritmo infeccioso y que tal como ocurre al escucharlo en el disco, terminas quedando con la melodía atrapada en tus neuronas.


Sin duda alguna que lo presenciado esa noche, fue uno de los recitales de mayor calidad que nos ha tocado disfrutar en el último tiempo, ya sea por la variedad de las bandas respecto al género melódico, ya sea por calidad de la puesta en escena de cada agrupación. Es de esperar que este cartel siga cosechando éxitos en cada lugar donde tienen programada su agenda. Recordar que quienes no vieron esta fecha en Valparaíso, ni la del pasado 14 de enero en Santiago, quizás tengan su revancha este próximo 20 de enero una vez más en Santiago (Bar Rockaxis), en donde al cartel de Caterina Nix y Resilience se sumarán los power metaleros de Fireland; luego el 23 será el turno de San Antonio con Abstract Symphony, Resilience y Witchblade, y por último, el 29 de este mes en Coquimbo para que puedas ver la actuación de Resilience, Águila Negra, Delta y Witchblade. Un espectáculo absolutamente recomendado, de calidad y al alcance del bolsillo. No dejes de estar presente ¡¡¡¡

(PD: Pronto volveremos con las entrevistas que logramos con cada una de las bandas participantes en este show)


Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

MUNDO ROCK PODCAST

SYMPHONITY “King of Persia”

VIVALDI METAL PROJECT “The Four Seasons”