SYMPHONITY “King of Persia”


SYMPHONITY   “King of Persia” – Limb Music – 2016 

            Bastantes años se ha hecho de rogar el conjunto checo para volver a las pistas luego de su debut “Voice from the Silence” allá por el 2008, tiempo en el cual han pasado muchas cosas, lo cual vendría a explicar las razones de tanta espera. Partiendo por la muerte de su bajista Tomas Celechovsky en el 2012 (actualmente reemplazado por Ronnie König de los progresivos Signum Regis justo cuando lograron entrar a los estudios Gate en Wolzburgo en el 2013). Por otra parte, a la consagrada unión con el vocalista alemán Olaf Hayer (ex Luca Turilli, Dyonisus), ese mismo 2013 se logró el sumar para grabar este disco nada menos que a uno que últimamente ha visto crecer sus bonos como es Herbie Langhans, que además de su banda principal Sinbreed, poco a poco ha logrado estelarizar su carrera gracias a su participación con Avantasia tanto en la grabación de su último disco “Ghostlights” y en su exitosa gira mundial posterior durante este año. De ahí quizás que por tema de marketing, lo de Symphonity siempre tenga puesto el acento en la o las voces de turno pasando sus músicos a un segundo plano (cosa de ver las fotos promocionales y la hoja enviada por el sello en donde mucho se remarca las colaboraciones con los vocalistas teutones). No menor en todo caso, pero que en nada opaca la labor de los checos. 

            Si escuchaste su primer disco, hay que decir que este nuevo trabajo mantiene aún algunos cuantos puntos en común con aquel, sobre todo con la inclusión de aquellas melodías más veloces y de neto corte power metalero, aunque por otra parte – y con mucho tino por cierto – no han dejado de lado la evolución natural del género en estos últimos años. Que no extrañe por tanto escuchar composiciones que se adentran con propiedad en los terrenos del hard rock más melódico – incluso rayando en ciertos pasajes el AOR – tal como ha sido la tónica con bandas como Masterplan, Avantasia o Sonata Arctica en sus más recientes entregas. 

             Lo más seguro es que la gran mayoría llegue a este álbum al escuchar la presencia de sus dos voces. Y al decir verdad que es una de sus principales fortalezas, pues de Olaf Hayer fuera de escucharlo en esta banda, desde el 2008 que no se le escuchaba nuevo material, sobre todo después de la separación de Dyonisus y de los cambios de formación que ha tenido Luca Turilli en sus trabajos posteriores al 2006. Personalmente creo que se echaba bastante de menos la presencia de un vocalista de oficio como él, más aún cuando todavía da muestras de tener las capacidades suficientes para frontear proyectos de esta naturaleza. ¿Y de Herbie que podemos decir? No creo que más de lo que ya se ha dicho sobre él en el último tiempo. Una de las voces que estuvo en el under por muchos años, hasta que mr. Sammet lo tomó y le dio una oportunidad con sus Avantasia. Los resultados están a la vista, lo cual ha servido de espaldarazo no sólo para él, sino también de pasada para su banda Sinbreed que poco a poco comienza a acaparar miradas en torno a ellos. 

             En este disco encontraremos que ambos vocalistas reparten roles a partes iguales, un tema para cada uno y en el final “King of Persia” repartiendo talento en forma simultánea, lo que nos recuerda en cierta forma lo que en el pasado hemos oído en el proyecto Allen / Lande o Kiske / Sommerville por poner algún tipo de referente, aunque claro está, en este caso con un marcado énfasis power metálico. Será “The Choice” el tema de apertura con todo ese sello indiscutible de power metal en el estilo trabajado por Symphonity en su anterior placa (e incluso de la era cuando se hacían llamar Nemesis), consiguiendo una melodía con partes veloces, con gran presencia de los teclados a cargo de Ivo Hofmann y unas empalagosas rítmicas por parte de Libor Krivák y en donde será la voz poderosa de Herbie la que ganará en fuerza y calidez conforme pasan los segundos llegando a un coro totalmente irresistible. 

               Los curiosos de seguro han esperado con ansias volver a escuchar a Olaf cantar heavy metal después de tantos años de silencio y creo que “In the name of God” es justo el tema que calza con su tremendo caudal. Reconozco que en una temprana escucha me pareció escucharlo algo incómodo, sin embargo con el paso de las escuchas aún logro sentir al Olaf que me hiciera reconocer él el tremendo frontman que es, desde que alucinara con su participación en “King of the Nordic Twilight” del año 1999. Como era de suponer, ya el tipo no llega a esos tremendos agudos con la misma soltura con que lo hiciera por aquellos días – los años no pasan en vano, ni siquiera para Olaf y tantos otros – pero aun así es capaz de soltarse con unas interpretaciones hímnicas con mucha fuerza y emoción, y en este tema al menos tiene toda la base para dejar callados a muchos que dudaban (dudábamos) de sus actuales condiciones. 

               Una melodía como “Flying” me ha parecido exquisita al tratarse de un uptempo más rockero de lo que a primera vista podrías esperar de una banda como Symphonity. Primera gran sorpresa de este disco, con un Langhans realizando una gran faena utilizando sus dos principales registros: aquel más rasgado característico con su banda Sinbreed y aquel más melódico con el que la gran mayoría quizás conoció en “Draconian Love”. Y a continuación “A Farewell that wasn’t meant to be” nos entrega una balada interpretada magistralmente por Olaf, un terreno en donde el alemán siempre se ha movido con una sagacidad increíble, acompañado en esta ocasión en buena parte del tema solo con un piano desnudo a cargo de Hofmann, y que permite escucharle a un nivel superlativo como en sus mejores días.
 

               ¿Hasta aquí necesitado de mayor vértigo? Si es el caso, ahí tendremos “Children of the Light”, todo un tema ejemplar en materia de velocidad y técnica en el habitual formato que bandas como Stratovarius, Sonata Arctica o Axenstar lo han impuesto como modelo en tantos años de tradición estilística. Lo seguirá de inmediato una balada breve solo con la presencia de la guitarra acústica de Libor y la voz dramática de Hayer haciendo como era de suponer, lo que mejor sabe hacer. 

          Y un tema que bien podría haber calzado en el catálogo de gente como Journey o Harem Scarem es “Live to Tell the Tale”: un auténtico hit en potencia con una melodía irresistible con un coro con un efecto multiplicado por mil con Herbie erigiéndose en completo protagonista durante los algo más de seis minutos que dura esta canción. Y luego con “Unwelcome” volveremos a un corte mucho más directo y al hueso en donde la pegada del batero Martin Skaroupka y la técnica del tecladista Ivo son puestas a prueba al máximo con esta dinámica melodía en donde por primera vez escuchamos a Hayer y Langhans compartir roles a partes iguales, un duelo en donde en mi opinión sale ganador este último haciendo uso de un mayor caudal de voz mucho más aguerrido que el de Olaf, a quien en este caso lo he oído mucho más contenido y cantando en forma mucho más grave a lo esperado. 

         Casi al final nos regalan una interesante balada de corte instrumental titulada “Out of this world” en donde principalmente destaca la labor del buen guitarrista Libor Krivák, que en este caso demuestra una faceta distinta, asomando toda la sensibilidad que es capaz de desplegar con su instrumento sin olvidarse de algunos cuantos artilugios que bien vale la pena apreciar. El cierre será con la épica y extensa “King of Persia” en donde nuevamente ambos vocalistas hacen dueto no sin antes dejarnos escuchar una extensa intro sinfónica hasta luego ponernos frente a un tema con algunos ribetes progresivos y arabescos y algunos pasajes de buen power metal. Definitivamente deberá ser el tema más variado que resume toda la fórmula empleada por la banda en este disco, un trabajo que no estará dentro de lo más original del estilo, pero que sí destaca por sus emocionantes detalles melódicos y desde luego el gran talento aportado por dos voces que reflejan el pasado y el presente de este estilo y por qué aún se resiste a abandonar el gusto de la fanaticada. 



FORMACIÓN: 

Ivo Hofmann - Teclados
Herbie Langhans - Voz, Tracks 01, 02, 04, 06, 08, 09
Ronnie König - Bajo
Olaf Hayer - Voz, Tracks 01, 03, 05, 07, 09
Libor Krivák - Guitarra
Martin Skaroupka - Batería

WEBSITE: https://www.facebook.com/SYMPHONITY/ y en http://www.symphonity.com/ 

SONIDO: 9
PORTADA: 8,5
VOZ: 8
MÚSICA: 8

NOTA FINAL: 8,3 / 10
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