ELIAS “Conexiones del Pasado”


ELIAS    “Conexiones del Pasado” - Independiente – 2016 

            Corría el año 2001 o 2002 – después de tanto tiempo no lo recuerdo con exactitud para ser honesto – en que durante nuestras primeras incursiones a través de un medio como la radio nos tocó conocer a una banda que por cosas de la vida a día de hoy ya no existen. Ellos eran los viñamarinos de Ethernia que en este entonces eran seis jóvenes músicos que buscaban abrirse paso con un power metal melódico que seguía muy de cerca el sonido y estilo de unos Sonata Arctica y Symphony X. Varios de esos músicos aún sigue activo por estos días en disímiles proyectos, pero desde entonces que siempre me llamo mucho la atención el talento de su tecladista Elías Martínez, un tipo realmente muy aplicado, talentosísimo y tan virtuoso en su instrumento como los mejores que hayas podido escuchar en el plano internacional (tipo Mikka Harkin, Jens Johansson o Richard Andersson por poner algunos cuantos parámetros de comparación). Con el paso de los años, su carrera profesional siempre ha estado ligada a la música, estudiando la respectiva licenciatura en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, perfeccionando su técnica fuera de nuestras fronteras. En paralelo, sus aventuras musicales le han llevado a participar en distintas agrupaciones del orden nacional como Velattore y Resilience, e incluso en faenas de producción junto a los también viñamarinos de Inferis, siempre dejando una especial impronta en cada uno de estos proyectos. 

              Pero siempre inquieto como todo músico, algo estaba faltando en la carrera de Elías: su propio disco. Y manos a la obra es que desde el 2015 el tecladista se había estado concentrando silenciosamente en dar a luz su primer engendro. “Conexiones del Pasado” es antes que todo un ambicioso disco con nada menos que veintiun pistas unidas todas por una trama conceptual articuladas en numerosos dialogos que versan sobre las diversas y profundas condicionantes neurosicológicas que limitan el desarrollo humano y como una dupla de científicos (Alma Rose y Antonio Rizzo) intentarán liberar de estas ataduras a Julian Accenzo, el protagonista de la historia. 



           Desde luego que todo el desarrollo y desenlace de la historia la podrás ir conociendo en detalle a través del cuadro que Elías te presenta en la secuencia diálogo – música – diálogo, en donde – valga la redundancia – será la propia música que servirá de acompañamiento y recreación dotando de mayor intensidad o dramatismo según el cariz que la propia historia vaya adquiriendo. En lo musical Elias se ha rodeado de un puñado de músicos que vaya si sabe en materia de virtuosismo y técnica instrumental: por una parte el batero Javier Guzmán más el buen Benjamín Lechuga en guitarras y Marco Sánchez en el bajo, ambos provenientes de los alucinantes progresivos nacionales de Delta

           Tras los primeros segundos introductorios de “Intuición”, los densos y pesados acordes de Lechuga junto a los envolventes teclados de Elias dan la primera gran muestra en “El Enlazador”, tema donde cada uno de estos músicos va haciendo de las suyas a través de un monstruoso despliegue instrumental de aquellos en que no puedes sino quedar con la boca abierta ante tamaña descarga y que por otra parte, en lo lírico se refiere a una especie de máquina a través de la cual los seres humanos son controlados mediante los enlaces neuronales. Musicalmente lo de Elías no me sorprende considerando que con su instrumento siempre ha sido capaz de lograr altas cuotas de creatividad y de poner un solo allí donde muchos quizás solo lograrían capas ambientales de mero acompañamiento. Lo de Lechuga tampoco es nuevo en el sentido que tanto en Delta como en sus últimos trabajos solitarios, este tipo de estructuras progresivas le han caído como anillo al dedo siempre en pos de explorar con riffs cenagosos, heavies, de alta complejidad alternando con mucho groove. 

            “El Más Grande” vuelve a la carga con un entramado de alto octanaje técnico al más puro estilo de unos Liquid Tension Experiment, con un preciso balance entre lo técnico y lo heavy que el sonido del Metal supone aportar considerando el origen e influencia de estos músicos. Con “La Atracción” incluso escarban en el sonido más experimental del progresivo setentero, incorporando algunos patrones cercanos al jazz más sicodélico y al progresivo de unos Emerson Lake & Palmers. Y enseguida en “Sin Patria” la lucidez compositiva de los nacionales sigue en buen pie dejando en claro que para hacer música que gran envergadura técnica y de buen sonido, no es necesario esperar cada dos años los nuevos trabajos de unos Dream Theater o de unos Symphony X

          Luego del diálogo “Aparece el Mago Oscuro” el álbum comienza a tornarse mucho más siniestro lo cual justamente va de la mano con el desarrollo que la historia va tomando tanto en lo lírico como en lo musical. “Derrota a tu Maestro” es una fenomenal pieza con resabios power metaleros (sobre todo en el inicio) para luego toparnos con uno de aquellos solos de teclados que rayan la perfección a cargo de Elías acompañado por un furibundo riff por parte de Lechuga



           
               “Trinosoudal” es una especie de reflejo a través de conexiones neuronales en clave de electrónica espacial donde se guardan ciertos paralelos con el gran Jean Michel Jarré, y enseguida “Illusionatti” nos permite apreciar uno de los mejores cortes de factura progresiva. Elías lógicamente se erige como gran protagonista en las teclas acompañado con una base muy densa y enrevesada por parte de Lechuga y con la batería Javier marcándose unos nada despreciables aporreos tras los parches. 

            Conforme pasan los minutos la historia adquiere mayor dramatismo y poco a poco se van develando diversos enigmas adquiriendo ribetes que recuerdan por ahí pasajes cinematográficos a lo “Matrix”, “X-Men” y a “El Hombre del Jardín”. “La Búsqueda Eterna” es otro gran eslabón de metal progresivo con elementos neoclásicos, mientras que “El Sol Negro” ataca con un riff de gran pegada en una de las melodías más contagiosas y al mismo tiempo oscuras de este trabajo. Ojo con la dupla de Elías y Lechuga: para mi gusto al menos es de tan envergadura y se complementan con tal nivel de fluidez que esperemos que de esto nazca una fructífera unión para futuros trabajos de esta misma índole. 

              Al menos por acá la cosa es promisoria, y el álbum es un constante reflejo de esa búsqueda de la perfección y el de no querer guardarse nada para sí. Todo en este disco es un deleite para el oído y para los que gustan de la prolijidad hecha metal. El remate con “El Despertar de las Máquinas” corona este álbum con unas armonías endiabladamente exquisitas que ya piden a gritos ser mostradas en vivo. Es de esperar que aquella posibilidad se concrete, aunque por ahora podemos decir que el proyecto no parece que quedará solo en este álbum, sino que apunta a tomar forma más corpórea a través de una especial edición literaria. Esté atento con este artista, uno de los más virtuosos que se ha visto en los últimos años, y recomendado escuchar para los amantes del sonido moderno y de altas cotas técnicas. 

FORMACIÓN:

Elías Martínez: Teclados
Javier Guzmán: Batería
Marcos Sánchez: Bajo
Benjamín Lechuga: Guitarra

WEBSITE: http://elias.band y en https://www.facebook.com/ConexionesdelPasado/?fref=ts 

SONIDO: 10
PORTADA: 7.5
MÚSICA: 8

NOTA FINAL: 8.5 / 10
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