LIVE REVIEW: "Heavy Metal Night": Bastiones del Heavy Metal Chileno presentes en Valparaíso


        Lo del pasado sábado 4 de febrero en el Ele Bar bajo el marco del Heavy Metal Night se trató de una experiencia más que digna e interesante en donde gracias al empuje de la organización (leáse directamente Eduardo “Lalothrash” Saavedra) se logró dar forma a una presentación que a pesar de las infaltables adversidades para montar espectáculos de esta índole, finalmente todo recaló en buen puerto con cinco bandas nacionales que – cada una en su estilo – fueron haciendo de la tibia noche porteña una reunión íntima solo para auténticos seguidores del heavy metal en su naturaleza más tradicional. 

           A eso de las 23:35 suenan los últimos acordes de prueba para que se lancen con todo los curicanos de Impetra, una joven agrupación que venía en plena promoción de su primera demo que saliera hace muy poco tiempo (y que desde ya anuncian un pequeño tiraje oficial en tape para aquellos que quedaron picados con lo que vieron esa noche). Como en general suele ser la tónica para las bandas teloneras, los problemas de sonido los acompañaron en gran parte de su breve presentación, sin embargo eso no fue impedimento para dar a conocer una propuesta que con muchas ganas y buen olfato musical se adentra por los derroteros del heavy y del speed metal de tintes ochenteros. Durante los aproximadamente veinte minutos que durara su show tuvieron oportunidad de mostrar su música para un reducido puñado de personas que ya empezaban a calentar motores al ritmo de temas bien oreja como “It’s about Honor”, el punzante “Frozen Time”, el cover a los Misfits “Descending Angel” y el final “Let to Ride”. Justo y preciso, con momentos muy interesantes desde la ejecución instrumental (muy buena pegada de su batero Toño por cierto).



           A continuación uno de los puntos altos de la noche. La aparición de los chicos de Raijin de inmediato se hizo notar, tanto en lo musical como en lo visual (incluyendo en esto último sus entusiastas coreografías, el uso de calzas a rayas y chaquetas con parches, o parches con chaquetas, o como lo hayan percibido, jejeje). Una de aquellas bandas que se hace fuerte no solo por su compacta interpretación – donde sacan a relucir todo ese marcado influjo de la NWOBHM más oscura – sino también en cuanto al show desplegado en vivo, algo que es difícil pasar por alto cuando estás frente a ellos en el escenario y que de algún modo lo han comprendido muy bien sus fans que al parecer constantemente van en aumento, habida cuenta de la cálida recepción que tuvieron esa noche y que se dejara sentir tras la ejecución de cada uno de los siete cortes que lograron descargar.



         Sin duda alguna, Raijin jugaron de local durante la jornada, y desde el arranque con “Moonlight” al salvaje “Heavy Metal” dejaron vislumbrar el gran hacer de su guitarrista y vocalista F. Steel con su partner natural a la hora de gestar el show como es el bajista S. Reaper, secundados más atrás por la atronadora batería de Jonathan García. Un valor de alto nivel el de Raijin que no dejaron de sorprender con algunos cortes que esperan ver oficialmente la luz en un futuro no tan lejano como fueran “Lyonwitch”, “Tigerheart” y “Speed Chaser”. El sonido les acompañó generosamente según mi posición y reitero: el público se manifestó positivamente contagiándose con una presentación más que redonda. 


           Enseguida llegamos a una de las bandas que sentía más curiosidad por ver. Mutación venía de Rancagua jugando a un auténtico misterio, pues tal como ocurrió con los curicanos de Impetra, oficialmente lo de este sábado 4 fue su estreno oficial por estas tierras y una de las pocas veces en que la banda ha tenido oportunidad para mostrar su música en directo y fuera de su ciudad. Todo esto enmarcado en el lanzamiento en vinilo de su álbum homónimo, trabajo que viene precedido de una gran respuesta del respetable, aunque paradójicamente con un alcance que ha tenido mayor repercusión fuera de nuestras fronteras que en nuestro propio territorio(sobre todo en España). Cosas del metal nacional, no lo vamos a descubrir ahora…



           Decir sobre su presentación que fue bastante bien recibida por el público merced a una puesta en escena muy profesional, con músicos como el vocalista Patricio Rubio y el guitarrista Richard Jimenez que en todo momento supieron muy bien como explotar los clichés del heavy rock de sello tradicional, llevado a una música que resulta del todo atemporal con un halo a medias entre el heavy español ochentero y el retro rock setentero con notas progresivas. Creo que el hecho de reunir influencias tan heterogéneas con un resultado a la vez compacto y orgánico no es algo que se encuentre muy a menudo en nuestra escena actual, sumándole a ello una formación que reúne en su seno diversas generaciones otorgándoles un plus adicional y distintivo frente a cualquier otra cosa que hayamos oído en este estilo desde hace mucho tiempo. 


            Volviendo a su presentación, tras un intro muy prendido en lo instrumental, el arranque fue con “El Poder de la Mente”, un corte que si ya en el álbum es todo un temazo, en vivo prende tanto o más que en el estudio gracias a un estribillo pegadizo y una ejecución instrumental imponente. La aparición de Patricio Rubio como vocalista lució bastante animosa siempre tratando de estrechar lazos con el respetable lo que me parece se consiguió en buena parte del show. La banda en general demostró un fiato a toda prueba, y composiciones como “Recuerdos”, “Angel” y “Nena” fueron reflejo fiel de ello, sonando impecablemente con una atractiva puesta en escena como punto de partida para la presentación de un álbum que a todas luces recomendamos su escucha, ya sea en CD o en su nuevo formato en vinilo.


              Cerca de las 3:30 se apagan las luces, unos telones negros instalados sobre el escenario y poco a poco hacen su aparición ataviados en oscuras túnicas los doomsters de Concepción, Condenados, a quienes por estar en esos momentos entrevistando a los amigos de Mutación me perdí gran parte de su actuación llegando solo para los temas finales. A esa altura sin embargo, ya tristemente se notaba el efecto de salir a tocar a esas horas: varios asistentes ya se habían retirado o hacían su pausa en las afueras del Ele Bar, aunque los que se quedaron podrán atestiguar que lo que vieron en escena con los penquistas dejó un muy buen sabor de boca gracias a ese doom anclado en el sonido oscuro y vicioso de bandas como Candlemass, Solitude Aeternus o Isole. Los riffs monolíticos y atmosféricos de “Star of Punishment”, “The Lamb”, el cover a a los doomie gringos de PentagramDeath Row o la final “Marchosias Oath” fueron escuchados atentamente dejando tras sí toda una estela de misterio y contundencia que dejó muy bien parado el nombre de Condenados en su paso por Valparaíso. Ojo con su nuevo registro "The Tree of Death" que promete ser  uno de los momentos altos del metal nacional para este 2017 (editado por el sello americano Shadow Kingdom Records).



           A eso de las 4:20 llegaba lo que suponía ser uno de los platos fuertes de la noche con los santiaguinos de Axe Battler, banda que ya ha tenido la oportunidad de presentarse junto a buenos exponentes del metal mundial como Manilla Road y Omen. Debe ser dicho que la banda se prodigó en realizar un correcto repaso por su breve discografía que incluye su homónimo álbum debut y alguno que otro adelanto de lo que están fraguando. Si bien la voz de JP Battler tuvo algunos momentos débiles (la noche porteña y sus tentaciones al parecer causaron sus efectos) en general la performance de Axe Battler se coronó con un setlist bien equilibrado tanto con temas rápidos con otros más variados en melodía exhibiendo además un buen hacer en lo instrumental por parte de sus guitarristas y base rítmica. El sonido con ellos nuevamente no mostró grandes fisuras, y el público logro reaparecer en un número aceptable en comparación a la banda anterior para dejarse arrastrar por temas como “Midnight Racer”, “Iron Tyrants”, “The Wrath of my Steel” o aquel potente cierre con “Killers of the Night”. 


           Claramente el marco del público podría haber sido mayor considerando la calidad del espectáculo montado, de la variedad de las bandas participantes dentro del panorama heavy y doom metal criollo, y de lo accesible en el valor de la entrada, algo que en ningún caso empaña lo entretenido de una velada en donde los asistentes podrán recordar como uno de los buenos momentos metálicos que este verano 2017 deja para el panorama de la escena porteña. Felicitaciones y agradecimientos a Eduardo “LaloThrash” Saavedra por el gran trabajo organizativo desde la previa hasta el término del evento, sacándolo adelante con gran profesionalismo, al igual que la excelente disposición y nivel exhibido por cada una de las cinco bandas. Decir lo contrario sería quejarse de lleno como dicen las abuelas.

FOTOS Y TEXTOS: Miguel Ramírez
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