SERPIENTE ETERNA “Serpiente Eterna”


SERPIENTE ETERNA    “Serpiente Eterna” – Independiente – 2016

            Hace unos meses atrás estos copiapinos daban franco aviso de que algo grande se venía fraguando desde sus asoleadas tierras norteñas: y no defraudaron. Es el primer mensaje que puede traslucirse después de haber escuchado su debut, ahora sí, en oficial, nada de cosas a medias ni solo con algunas cuantas muestras de su poderío. Si bien su demo - que meses antes de este lanzamiento - había esbozado algunos cuantos puntos interesantísimos en su propuesta, hacía falta esto: escuchar el resultado final. Esos tres temas que formaron parte del demo anterior vuelven a tomar su sitial en este álbum moldeándose para llegar a un resultado mucho más compacto y profesional como era de esperar. El death metal de base escandinava vuelve a hacerse fuerte en este trabajo homónimo, y es que el quinteto de la tercera región se nota y aspira a no quedarse encerrado en su zona para intentar abrirse un espacio que con seguridad de seguir por esta senda se les irá dando allí donde apunten sus objetivos. 

          Las bondades de su sonido autogestionado una vez más logran impresionar en grata forma sobretodo por su potencia, aunque no pasaremos por alto el hecho de que efectivamente aún queda materia que trabajar, particularmente en faenas de mezcla donde algunas terminaciones no han quedado del todo bien ejecutadas como diremos más adelante. De todos modos, la cosecha es positiva para los de Copiapó, que con mucho ingenio y recursos propios han conseguido un trabajo de buen nivel, que nada tiene que envidiar a otros cientos que como ellos, aún están en ese camino tan tortuoso que es el de conseguir un estilo propio y no morir en el intento. Serpiente Eterna se nota ha invertido todo aquello que estaba de su parte consiguiendo un equilibrio acertado entre prolijidad sónica, agresividad y melodía. Prueba de ello lo da de inmediato ese – a esta altura clásico – “Discípulos”, un track que ya habían adelantado en su demo preliminar y que ahora vuelve a sorprender con esa potencia y clase de las buenas bandas del death melódico que cualquiera podría imaginar tan solo escuchar sus primeros segundos. Esa intro sacada de catedral con un angeluz en latín y la siniestra risa de fondo sin duda le da un toque de perversión supremo. 

           De inmediato le seguirá “Pandemia” que bajando en algo la rapidez – no así la intensidad – destaca por una brutal base de doble pedalera por parte de Pablo y unas rítmicas completamente cabeceables con una brutal vocalización de Torrejón. “Vacíos” era otro de los temas que anteriormente exhibieron en su demo de adelanto y ahora escucharla nuevamente en este álbum sin duda que una vez más se muestra incorregible con un encendido trabajo de guitarras, aunque eso sí la labor de mezcla final creo que no ha permitido incorporar con toda claridad el solo central que se supone existe luego de la segunda estrofa (la verdad que se escucha muy, pero muy tapado). Avances en ese sentido se notan en el siguiente “Civilización”, un medio tiempo que da espacio para poder apreciar mejor esos detalles técnicos, al igual que en el más moshero “Escencia” con una letra rabiosa y sangrienta que la oirás acompañada con ese sonido tan característico de la movida sueca que alguna vez se originó en la ciudad de Gothemburg.

         
           Los nacionales se perfilan para ser una de las grandes apuestas del género melodeath, y es que material para ello tienen de sobra. A pesar de algunos aspectos a mejorar en materia de producción, en general creo que lo que escuchamos en este debut es de un nivel que tiene muchos detalles que bien merecen la pena ser oídos con calma y detención. “Rebelión” es otro uptempo de mucho gancho en lo melódico, mientras que “Sumerian Mysticism” es un corte instrumental que gracias a lo que ahora sí exhben como buena producción, despeja esas dudas iniciales que percibimos en ”Vacíos”. “Titán” es una fortaleza impenetrable de riffs y blastbeats a mil por hora, una de sus piezas definitivamente más soberbias para lo que el death melódico con constantes cambios de ritmo y un despliegue técnico de los más incisivos con que te podrás topar en el álbum. 

            Los de Copiapó cumplen su cometido, eso es innegable. Un estilo que en general no ha dado tantos nombres en nuestro país, pero que cuando nos pone frente a este tipo de esfuerzos, por la gracia satánica nunca nos ha dejado disconformes. Trabajos como el de Letargo, Projector, Gedeon y ahora de Serpiente Eterna acrecentan la esperanza de ver un nicho sólido para estos sonidos bastardos del thrash, el death y la técnica. Y como si fuera poco, “Pazuzu” y el final “Heraldo” aún tienen suficiente vértigo para seguir golpeando tus neuronas con una brutalidad apabullante. No deje de conseguir su copia de este disco. De los buenos valores que el death metal norteño tiene para entregarnos en la escena local. 

FORMACIÓN: 

Hernán Torrejón – Voz 
Thomas Picón – Bajo 
Juanfra C. – Guitarras 
Gabriel Cortez – Guitarras 
Pablo Díaz - Batería 


SONIDO:
PORTADA:
VOZ: 8,5 
MÚSICA: 9,5 

NOTA FINAL: 8,7 / 10
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